Para madres y padres de chicos de 9 a 14 años
que ya tienen —o están por tener— su primer celular

LAS PALABRAS EXACTAS

PARA HABLAR DEL CELULAR CON TU HIJO

Sin asustarlo, sin sacarle nada y sin que termine en pelea.
Un método completo de 44 páginas: qué hacer, en qué orden, y con cada conversación difícil ya resuelta.

Un método de 3 pasos · 9 herramientas · las palabras ya escritas

Descarga inmediata · PDF para el celular y para imprimir · 7 días de garantía

Antes de seguir

¿Alguna de estas te pasó
esta semana?

No hace falta que sean todas. Con dos ya sabés de qué estamos hablando.

Le mirás la pantalla de reojo cuando está en el sillón, y ni vos sabés bien qué estás buscando.

Le preguntaste "¿con quién hablás?", te dijo "con nadie", y ahí quedó la conversación.

Buscaste "control parental" un martes a las once de la noche, leíste tres artículos y cerraste todo igual de perdida.

Le dijiste "cualquier cosa avisame" y en el fondo sabés que no te va a avisar.

Pensaste en sacarle el celular y no lo hiciste, porque sabés cómo termina esa pelea.

Viste una noticia, se te hizo un nudo, y a los dos días se te pasó. Hasta la próxima noticia.

Empezaste una charla con él tres veces y las tres te arrepentiste a mitad de camino, porque no sabías cómo seguir sin asustarlo.

Todo eso tiene el mismo origen, y no es falta de ganas ni de amor. Es que nadie te dio las palabras. Te dijeron "hablá con tu hijo" y te dejaron sola en el momento de hablar.

Por qué no funcionó hasta ahora

NO ESTÁS FALLANDO.
LE PEDISTE ALGO QUE NO PUEDE HACER.

"Avisame si pasa cualquier cosa" le pide a un chico de once años que evalúe la intención de un adulto entrenado en esconderla.

No puede. No es que no quiera: no tiene con qué. Un adulto que busca chicos en internet escribe mejor, es más simpático y tiene más paciencia que cualquier compañero del colegio. El primer mensaje que le manda no pide nada: es un elogio sobre una partida. No hay nada que reportar, así que tu hijo no reporta nada. Y hace bien, según la regla que le diste.

Y hay una segunda cosa, que es la que decide todo: el día que sí pasa algo, tu hijo hace una cuenta de dos segundos. "Si cuento esto, me sacan el celular." Y se calla. No por rebelde. Por cálculo.

Por eso fallan las soluciones que te venden. Todas atacan el control. Ninguna toca el cálculo.

  • Una app que mide tiempo de pantalla te dice «mensajería, 40 minutos». No te dice con quién. Una charla con los amigos del club y una charla con alguien que conoció ayer se ven exactamente igual.
  • Un filtro bloquea páginas. No bloquea personas.
  • Revisarle el teléfono a escondidas es lo peor de todo: el día que lo descubre, le confirmaste que contarte es peligroso.
  • Y el control se vence. El día que aprende a esquivarlo —y aprende, porque tiene más horas libres que vos— te quedaste sin nada.

Lo que no se vence es el cálculo de los dos segundos. Si en vez de vigilarlo más le bajás el precio de contarte a cero, no tenés que estar mirando: te avisa él.

QUE ES ESTO EXACTAMENTE

NO ES UN CURSO.
ES UN MÉTODO, CON TODO RESUELTO.

Está construido en tres capas, y las tres vienen adentro. Por eso no es un texto que copiás y pegás: es un sistema que ejecutás.

A

EL MÉTODO

Qué hacer, en qué orden y en qué momento. Construido sobre los cinco pasos documentados de cómo un adulto contacta a un chico en internet, y sobre cuál de esos cinco se corta más barato.

Sin esto, los consejos sueltos no se acumulan.

B

LAS HERRAMIENTAS

Nueve piezas que se usan, no que se leen: el acuerdo para firmar, las hojas para la heladera, la lista de contactos, el árbol de decisión, las tres pruebas de verificación y el calendario de tres meses.

Sin esto, el método no sale del papel.

C

LAS PALABRAS

Cada conversación difícil ya redactada, entre comillas, lista para leer en voz alta. La del día que se lo das, la de cuando dice que no, la de los diez segundos, la de si ya pasó algo.

Sin esto, sabés qué hacer pero igual improvisás.

Páginas del manual

EL MECANISMO

EL MECANISMO: DOS INTERVENCIONES, NO CIEN CONSEJOS

1 · La regla de dos opciones. En vez de pedirle a tu hijo que adivine intenciones, le das algo que un chico de nueve años sí puede hacer: ¿lo conozco de la vida real, o no? Si no lo conoce, te lo muestra. No tiene que decidir si está bien o mal. Solo mostrarlo.

2 · El guion de los diez segundos. El día que te muestre algo, hay diez segundos en los que te va a salir decir «¿por qué no me dijiste antes?». Esa frase cierra el canal para siempre. El manual te da la que hay que decir en su lugar, y va primera, antes incluso de mirar la pantalla.

COMO FUNCIONA

TRES PASOS. EL PRIMERO
ES DE QUINCE MINUTOS.

01

ESTA NOCHE · 15 MIN

Abrís el archivo en la página 3. Dice dos cosas: mové el cargador de la pieza a la cocina, y decile una frase de una línea.

Sin leer nada más ya tapaste el horario en el que pasa casi todo, y le bajaste el precio de contarte.

02

UN DÍA · 20 MIN

La conversación completa, con el guion en la mano y el acuerdo impreso. Él escribe dos puntos, vos firmás uno, y se pega en la heladera.

Sale sin discusión porque no estás imponiendo nada: está firmando algo que ayudó a escribir.

03

TRES SEMANAS

Tres pruebas sin aviso, una por semana. No son trampas: son simulacros, como el de incendio del colegio.

Al final no tenés una sensación. Tenés un dato: sabés qué haría tu hijo.

LA PARTE QUE IMPORTA

POR QUÉ ESTO FUNCIONA Y LO OTRO NO

Todo lo que te recomiendan apunta a lo mismo: que vos veas más. Esto apunta a otro lado: que él sepa qué hacer cuando vos no estás mirando, que es el 100% del tiempo que importa.

Lo que te dicen que hagas

Lo que hace esto

"Decile que no hable con desconocidos."

En un juego online el 100% son desconocidos. Se le enseñan 5 conductas que no dependen de saber quién es el otro.

"Ponele una app de control."

"Mensajería, 40 minutos" no dice con quién. Se le enseña a mostrarte el mensaje, que sí dice con quién.

"Revisale el teléfono."

Si lo descubre, confirmaste que contarte es peligroso. Se revisa la lista juntos, a la vista, cada tres meses.

"Hablá con tu hijo."

Las palabras exactas, entre comillas, listas para leer en voz alta. Sin improvisar en el peor momento.

"Explicale los peligros de internet."

Él nunca escucha una sola palabra que lo asuste. La parte dura la leés vos sola.

"Preguntale si entendió."

Un "sí, pa" no es un dato. Tres pruebas sin aviso, y sabés qué haría de verdad.

La diferencia de fondo: todo lo de la izquierda te obliga a estar presente para que funcione. Todo lo de la derecha sigue funcionando cuando vos no estás.

QUE HAY DENTRO

LAS NUEVE HERRAMIENTAS DEL SISTEMA

Cada una resuelve un momento concreto de la vida real. Ninguna es teoría, y ninguna se solapa con otra.

01 EL GUION DE LOS 20 MINUTOS

La conversación del día que se lo das, minuto a minuto, con lo que decís en cada tramo escrito entre comillas.

Lo que te permite: sentarte con él sin haber ensayado nada y salir con el acuerdo firmado.

Lo que significa: dejás de postergar la charla que venís postergando hace meses.

02 EL ACUERDO DE 12 PUNTOS

Una hoja para imprimir y firmar entre los dos. Él escribe dos puntos propios. Vos firmás el noveno, que es tuyo.

Lo que te permite: tener las reglas por escrito, a la vista, sin haberlas impuesto.

Lo que significa: se terminan las discusiones de "yo nunca dije eso".

03 EL GUION DE LOS 10 SEGUNDOS

Qué decir -y qué no, aunque te salga- en el momento exacto en que tu hijo te muestra algo raro.

Lo que te permite: no arruinar de un manotazo lo único que de verdad te protege.

Lo que significa: que la próxima vez te lo cuente antes, y no cuando ya es tarde.

04 LOS PRIMEROS CINCO MINUTOS, SI YA PASÓ ALGO

Qué no borrar nunca, qué guardar antes de que desaparezca, por qué no hay que bloquear todavía, y la conversación de esa noche con tu hijo, escrita entera.

Lo que te permite: actuar en frío el día que estás en caliente.

Lo que significa: no quedarte paralizada sin saber por dónde empezar.

05 LAS 7 DECISIONES Y LAS 6 PALABRAS

Qué configurar en el aparato y las seis palabras con las que encontrás cada opción vos sola, en cualquier teléfono. Sin capturas de pantalla que caducan en tres meses.

Lo que te permite: configurar el celular de hoy, y también el que tenga a los dieciséis.

Lo que significa: dejás de depender de un tutorial que ya no coincide con tu pantalla.

06 QUÉ CONTESTAR CUANDO DICE QUE NO

Las cuatro respuestas que te va a dar, incluida la peor: el que dice que sí a todo sin mirarte para que te calles. Más el hermano mayor que ya tiene celular sin reglas, y el caso de las dos casas.

Lo que te permite: sostener la conversación cuando se pone incómoda.

Lo que significa: no volver a quedarte sin respuesta delante de tu propio hijo.

07 LAS 5 HOJAS PARA IMPRIMIR

El acuerdo, el guion del día, las cinco señales escritas para que las lea él, la lista de contactos y las etapas de autonomía.

Lo que te permite: que esto quede colgado en la cocina y no enterrado en una carpeta de descargas.

Lo que significa: que dentro de seis meses siga existiendo.

08 LAS 3 PRUEBAS DE VERIFICACIÓN

Tres simulacros sin aviso para saber qué haría tu hijo de verdad. La tercera no la rinde él: la rendís vos.

Lo que te permite: pasar de «creo que entendió» a saberlo.

Lo que significa: dormir distinto.

09 EL CALENDARIO DE LOS TRES MESES

Qué hacer esta noche, el día uno, cada semana y al mes. Una línea por casillero.

Lo que te permite: ejecutar sin volver a decidir nada.

Lo que significa: que no dependa de tu memoria ni de tu ánimo de esa semana.

DE DÓNDE SALE ESTE MÉTODO

CUARENTA AÑOS DE VER FALLAR
LOS MEJORES EQUIPOS DEL MERCADO

Crecí adentro de una empresa de seguridad familiar. No soy ex militar ni ex agente: vendí alarmas, cámaras y cerraduras durante años, y ahí aprendí lo único que después sirvió para todo lo demás.

Vi casas con el mejor equipamiento del mercado en las que igual entraron, porque alguien abrió la puerta. Y vi familias con lo más básico a las que no les pasó nada, porque sabían qué hacer. La tecnología cuida el perímetro. La decisión que se toma adentro, no.

El celular de tu hijo es exactamente el mismo problema, mudado de lugar. Podés instalarle la mejor aplicación de control que exista: si él no tiene criterio y no puede contarte las cosas, el mejor sistema del mundo te va a avisar tarde.

Lo que hago acá: leer lo que los organismos de protección infantil saben hace décadas, ordenarlo en un método, y traducirlo para que lo puedas usar con tu familia esta misma noche. Sin jerga, sin capturas de pantalla que caducan, y sin una sola palabra que asuste a tu hijo.

FRANCO RICCIARDI

LO QUE SUELEN PREGUNTARME

ANTES DE QUE LO PIENSES

¿Cuánto tardo en ver un resultado?

Quince minutos. La página 3 tiene dos acciones que hacés esta misma noche sin leer nada más: cambiar de lugar el cargador y decir una frase. Con eso solo ya tapaste el horario en que pasa casi todo. La conversación completa es de veinte minutos y se hace cuando quieras. El dato de si tu hijo lo incorporó llega a las tres semanas, cuando terminás las pruebas.

¿Sirve si mi caso es más complicado?

Está escrito para los casos complicados, no para el ideal. El hijo que ya tiene el celular hace un año. El que se niega a firmar. El hermano mayor que nunca tuvo reglas. El chico que vive en dos casas con adultos que no se hablan. Cada uno tiene su sección, con guion. El caso fácil -el chico de nueve que todavía no lo recibió- es el que menos páginas ocupa.

¿Esto reemplaza a un psicólogo o a un especialista?

No, y no lo intenta. Es material educativo para tu familia, no asesoramiento profesional. Si en tu casa ya hay un hecho en curso -amenazas, alguien pidiéndole dinero, imágenes circulando- el manual te dice exactamente qué hacer en los primeros cinco minutos, y después te manda a denunciar. Eso no lo reemplaza nada.

¿Y si me equivoco, o si reacciono mal una vez?

Te va a pasar, y está contemplado. Hay una sección entera sobre qué hacer cuando ya metiste la pata: cómo se repara, qué decirle, y por qué reconocer el error delante de tu hijo es lo que más te va a servir. Un padre que dice "eso estuvo mal mío" consigue más que uno que nunca se equivoca.

¿Esto va a asustar a mi hijo?

No, y está diseñado exactamente para eso. Él nunca escucha las palabras que te asustan a vos: lo que recibe son cinco situaciones concretas y qué hacer en cada una, en su idioma. La parte dura la leés vos sola.

Mi hijo no me va a dar bola.

Es la objeción número uno y tiene su propia sección, con las cuatro respuestas que vas a escuchar y qué contestar a cada una. Y si tiene trece y la charla no es una opción, en el checkout podés sumar el set de tarjetas: son situaciones para que él conteste jugando, no para que escuche un sermón.

Todo esto está gratis en internet.

Los consejos sueltos, sí. Lo que no está es el orden, las palabras exactas de cada conversación, y sobre todo cómo verificar que tu hijo lo aprendió de verdad. Eso último no lo vas a encontrar en ningún lado, y es la mitad del manual.

¿Cómo lo recibo?

Son PDFs. Te llegan por email apenas se acredita el pago. Se leen en el celular, en la computadora, y se imprimen en cualquier impresora en blanco y negro.

LO QUE TE LLEVÁS

El manual + las 5 hojas

El manual + las 5 hojas - Franco Ricciardi

PAGO ÚNICO · SIN SUSCRIPCIÓN · DESCARGA INMEDIATA

USD 17

Por qué cuesta 17 y no 97: porque un manual que un padre no compra no protege a nadie. Prefiero que esto esté en diez mil casas a diecisiete dólares antes que en doscientas a noventa y siete. El precio está puesto para que lo compres sin tener que pensarlo, no para que lo pienses.

Los archivos te llegan por email apenas se acredita el pago.

Información
Pago

LA GARANTÍA

7 DÍAS. UNA SOLA CONDICIÓN:
QUE LO HAYAS USADO.

Leelo. Hacé las dos cosas de la página 3 esta noche. Si en una semana no cambió nada en tu casa, escribime y te devuelvo el dinero completo. Las hojas te las quedás igual.

No te pido que te guste. Te pido que lo uses. Si lo usaste y no sirvió, el problema es mío, no tuyo.

ESTA NOCHE HAY DOS OPCIONES

Cerrás esta página

Y todo sigue igual: le mirás la pantalla de reojo, le decís "cualquier cosa avisame", y esperás que la próxima noticia no sea de alguien conocido.

El celular sigue cargando al lado de su cama. La conversación sigue postergada. Y si algo llega a pasar, te vas a enterar tarde.

Lo abrís en quince minutos

Movés un cargador de lugar. Le decís una frase de una línea. Mañana imprimís una hoja y la firman entre los dos.

No te garantiza que no le pase nada. Nadie serio te promete eso. Te garantiza que si pasa algo, vas a ser la primera persona en enterarte - y a tiempo.

Franco Ricciardi · El manual que nadie te dio

Material educativo para familias. No constituye asesoramiento legal ni psicológico. No hay garantía de resultados: la seguridad al cien por ciento no existe. Si en tu casa ya hay un hecho en curso, este material no reemplaza la denuncia ante el organismo oficial de tu país.